adiós a un año de calamidades – (es)

2010 ha sido un año calamitoso para la humanidad en general y no solo por el azote de una crisis económica de amplitud mundial, sino porque este año ha sido también un año de desastres naturales, en el que la naturaleza nos ha mostrado su poder y la humanidad, en todo el mundo, ha tenido que hacer frente a las consecuencias.
El año comenzó con el terremoto del 12 de enero en Haití, que mató directamente a unas 223.000 personas y dejó a otros 2 millones sin hogar y sufriendo una incontrolada epidemia de cólera que aun hoy permanece como uno de sus muchos devastadores efectos.
Los seísmos también han impactado a muchos otras áreas, entre ellas Chile y China (en abril), Sumatra, en Indonesia (en abril y octubre, acompañado por un tsunami que mató a cientos de personas) e Irán (en diciembre).
También se han producido grandes inundaciones de forma extensiva. La más devastadora ocurrió en Pakistán y afectó a 20 millones de personas y una quinta parte de la superficie terrestre del país, causando entre $10-20 mil millones en daños. Las inundaciones y deslizamientos de lodo también causaron estragos en China, India, Bangladesh, Indonesia, Tailandia, Malasia, Colombia, Venezuela y otros países.
Hubo otros sucesos extremos como una gran ola de calor que produjo graves incendios forestales en Rusia, las fuertes nevadas en Europa y extremas ventiscas en la Costa Este de los Estados Unidos, hacia el final del año, que lograron interrumpir el tráfico aéreo, ferroviario y por carretera.
El desastre ambiental más notable del año producido por la mano del hombre fue el derrame de 172 millones de galones de petróleo después de que ardiera y se hundiera una plataforma de British Petroleum (BP) en alta mar en el Golfo de México.
Las pérdidas económicas a nivel mundial como resultado de las catástrofes naturales y los desastres artificiales han alcanzado 222.000.000.000 de dólares en este año, más de tres veces el total del año pasado de $ 63.000.000, según la compañía de reaseguros Swiss-Re. La cifra de muertes combinada en los desastres naturales y en los provocados por el hombre -más de 260.000 personas- fue la mayor desde 1976.
Según los científicos, el cambio climático agrava los fenómenos meteorológicos extremos. La gravedad de estos desastres es la manera en que la naturaleza alerta a la humanidad de que lo peor está por venir, a menos que cambie su forma de vida y producción.
Este año ha sido uno de los más cálidos de los que se tiene registro. “Los extremos están cambiando de una manera extrema”,  dice Greg Holland,  del Centro Nacional de EE.UU. para la Investigación Atmosférica.  Y John Holden,  el asesor científico de la Casa Blanca,  dice:  “La comunidad científica  tiene claro que podemos esperar más de este tipo de eventos perjudiciales, a menos que las emisiones de los gases de efecto invernadero sean muy reducidas”.  Ambos fueron citados en el artículo de Associated Press “2010 World Gone Wild”.
La turbulencia en el clima de la Tierra también se reflejó en la conferencia de la ONU sobre el cambio climático en Cancún, México, en noviembre-diciembre del 2010, que trató de recuperarse del desastre que fue la anterior conferencia de Copenhague en el 2009.
Los países desarrollados, no obstante, lograron sus objetivos en la conferencia de Cancún, preparando el camino para recortar sus compromisos, mientras que engatusaron a los países en desarrollo para incrementar sus acciones. Pero la batalla por las adecuadas acciones en lo referente al clima está por empezar de nuevo el próximo año.
También fueron turbulentos los principales acontecimientos de la economía mundial. La recuperación que parecía prometedora en 2009, se convirtió en irregular durante el año 2010. Lo más impactante fue la crisis de la deuda soberana que envolvió a Grecia e Irlanda y que amenaza con extenderse a Portugal, España y más allá, y que incluso plantea la cuestión de la viabilidad del euro.
El vertiginoso cambio, en muchos países europeos, desde estímulo fiscal a las políticas de austeridad extrema, también ha contribuido a frenar las perspectivas de recuperación mundial.
En los EE.UU., la administración de Barack Obama se vio obstaculizada por los republicanos a la hora de conceder más estímulos fiscales. La Reserva Federal, por su parte, ha recurrido al bombeo de cientos de miles de millones de dólares a los bancos. Pero los críticos dicen que la mayoría de estos fondos serán transferidos al exterior a través de inversionistas (Wall St), en vez de ser canalizados a los sectores realmente productivos.
En contraste con estos problemas en el Oeste, los motores del crecimiento continuado han trabajando bastante bien en los países en desarrollo, especialmente en Asia. China y la India se han mantenido a la cabeza, con los Estados miembros de la ASEAN haciéndolo relativamente bien. Su desafío ha sido evitar la inflación y las burbujas especulativas creadas por las grandes entradas de capital y mantener el crecimiento a pesar de la desaceleración de la demanda de sus exportaciones al Oeste.
Durante el año, muchos analistas estuvieron de acuerdo (o se temían) que el centro de gravedad de la economía mundial y la política está cambiando sensiblemente desde el oeste hacia países emergentes en desarrollo, particularmente hacia China. Esta apreciación se convirtió en el tema de varios libros y numerosos artículos en periódicos y revistas.
Por otra parte, cientos de miles de millones de dólares adicionales se gastaron en 2010 para rescatar a bancos, empresas y países quebrados, especialmente en Europa; Pero a pesar de estas medidas, las instituciones financieras internacionales han conseguido mantener y reforzar su autoridad, con los inversores marcando las pautas sobre los bonos de países en los que no invertir (causando pánico es los mismos) y los países en los que poner el dinero.
Mientras tanto, los beneficios de los bancos se han disparado y los banqueros se están aplicando para recuperar sus bonos de fin de año, haciendo que un público escéptico se pregunte con qué rapidez la situación ha vuelto al “negocio habitual”  y si las lecciones de la crisis financiera global se han aprendido correctamente.
Y ahora, ¡démosle la bienvenida a un año nuevo -con seguridad- mucho peor!
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Adiós A Un Año De Calamidades – Dugutigui

About Dugutigui

In the “Diula” language in Mali, the term « dugutigui » (chief of the village), literally translated, means: «owner of the village»; «dugu» means village and «tigui», owner. Probably the term is the result of the contraction of «dugu kuntigui» (literally: chief of the village).
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