plutocracia ahora – (es)

De vez en cuando y por un momento, los estadounidenses debrían dejar todo lo que están haciendo y reflexionar sobre la naturaleza de su país. En concreto, en lo que tradicionalmente han sido las características que definen a esta nación. ¿Es nuestra economía capitalista una característica única?  No, hay muchos países capitalistas en el mundo y el capitalismo no se formuló, por primera vez, por estadounidenses. ¿Qué pasa con nuestro énfasis en la libertad personal?  Bueno, una vez más, muchos países predican las virtudes de la libertad y muchos grupos de personas han luchado por la libertad mucho antes de que América se formara. Sin duda una característica diferenciadora ha sido nuestra diversidad de población y nuestra tolerancia con todas las razas, géneros, preferencias sexuales… eso también, claro. Personalmente, yo respondería que es nuestra Constitución escrita y los valores democráticos consagrados en ella, lo que mejor define a los Estados Unidos.
Ningún otro país ha codificado nunca las estructuras y procesos de sus instituciones de gobierno -hasta tal punto- en un solo documento. Muchas personas se centran en la Declaración de Derechos cuando se habla de la Constitución, pero los cuatro primeros artículos son igualmente importantes. Ellos sintetizan las ideas políticas desarrolladas durante cientos de años por algunos de los pensadores más profundos, tales como la separación de los poderes federales, controles y contrapesos, la división vertical de poderes (federalismo), un poder judicial independiente y, por supuesto, la democracia representativa. Este último hace hincapié en la idea de que cualquiera de las políticas promulgadas por el Gobierno Federal debe ser autorizada por el pueblo, a través de sus representantes electos, que rinden cuentas ante los electores cada pocos años.
Entonces ¿cuál es el estado de nuestra democracia constitucional hoy en día? Simplemente, no existe.
La encuestas internacionales sobre la corrupción suelen clasificar los EE.UU. más arriba (menos corrupto) que otros países, pero esto simplemente demuestra lo mal que estas encuestas funcionan a la hora de capturar la esencia de la corrupción dura y real. Podríamos escribir montones de libros sobre la prevalencia de dinero en la política y los enjambres de los grupos de presión que descienden sobre Washington cada semana -y mucha gente lo ha hecho-; pero es más sencillo centrarse sólo en el ejemplo más flagrante de corrupción que actualmente sufre nuestro país. La más poderosa e influyente institución de la política económica en el país, la Reserva Federal (“FED”), es un órgano no-electo que inexplicablemente no rinde cuentas a la nadie. Bueno, comencemos de nuevo y empecemos con el hecho de que la existencia misma de esta institución es, con mucha probabilidad, inconstitucional. He aquí por qué:
El Artículo I, Sección 8 de la Constitución establece que el Congreso tiene el poder de “acuñar moneda” y “regular el valor de la misma”. El Tribunal Supremo ha sostenido durante mucho tiempo que el Congreso puede delegar sus competencias legislativas en Agencias Ejecutivas, siempre y cuando se estipule y aplique un “principio inteligible” para guiar la acción de estas agencias. Ni siquiera necesitamos llegar a hacernos la pregunta de si la Ley de la Reserva Federal, establece algún tipo de “principio inteligible”, por el simple hecho del que el Congreso no está autorizado a delegar sus poderes en instituciones privadas.
La FED, como ella misma se define, es una entidad independiente dentro del gobierno “con fines públicos y aspectos particulares”. Por “aspectos particulares”, se refieren a que toda la organización está totalmente controlada por los bancos privados miembros, a los que se pagan dividendos del 6% cada año por sus acciones. Además, las decisiones de la FED “no tienen que ser ratificadas por el Presidente o cualquier otra persona en de rama ejecutiva o legislativa del gobierno” y que la FED “no tiene financiación asignada por el Congreso”. En 1982, la Novena Corte de Circuito de Apelaciones confirmó esta opinión al declarar que “los bancos de la Reserva Federal no son los instrumentos federales… sino que son sociedades independientes, de propiedad privada y controladas a nivel local”. Sin embargo, la FED tiene el control exclusivo sobre la capacidad del gobierno para crear dinero y regular su valor a través de la focalización de los tipos de interés y operaciones de mercado abierto (cuando la FED compra un activo, lo que hace normalmente es imprimir el dinero -para la compra- de la nada). ¿Cómo el Congreso puede delegar sus poderes constitucionales en esta institución independiente, de propiedad privada y no fiscalizable? es algo que está más allá de toda lógica y que atenta directamente al mas elemental sentido común.
Sin embargo, la cuestión constitucional es sólo la punta del iceberg cuando se estudian todos los aspectos no-democráticos de esta retorcida institución. Cuando el Congreso (y el pueblo al que representa) hace una delegación válida de sus competencias a una Agencia Ejecutiva, casi siempre retiene un nivel de control a través de sus poderes de financiación, censura y supervisión. Por alguna razón -no tan- extraña, la FED no se financia con fondos del Congreso, por lo que no puede ser manipulada financieramente, como cualquier otra Agencia Ejecutiva. Los miembros de la Junta de Gobierno de la Reserva Federal tampoco pueden ser destituidos por el Congreso, lo que es especialmente incomprensible, ya que incluso el Presidente de los Estados Unidos puede ser sometido a moción de censura o juicio político por “delitos y faltas graves”. Y ¿qué pasa con la supervisión? Bueno, un comité del Congreso mantiene “audiencias” de vez en cuando en las que plantea al Presidente de la FED una serie de preguntas irrelevantes -pocas-; pero si este proceso es lo que pasa por ser una verdadera “supervisión”, entonces verdaderamente en este país ya nos hemos ido por el desagüe de la alcantarilla.
Y hablando de comisiones y supervisión; cuando el Presidente de la FED, Ben Bernanke, testificó bajo juramento ante el Congreso en julio, aseveró, sin dejar lugar para la duda, que “la Reserva Federal no va a monetizar la deuda [federal]”. Haciendo un avance rápido hasta el día después de las elecciones de medio de término del 2 de noviembre, en las que el pueblo estadounidense votó claramente por MENOS gasto / impresión, nos encontramos que la Reserva Federal anuncia su plan para obtener beneficios económicos de 900 mil millones dólares en bonos del tesoro. Con esto, el Presidente de la FED ha demostrado que su testimonio anterior ante el Congreso fue una mentira descarada; pero en lugar de condenar estas acciones recientes de la Reserva Federal, el Gobierno Federal lo ha recibido con los brazos abiertos. Esto es el grado de supervisión que tenemos sobre la FED. Tal vez la mejor manera de supervisar las acciones de la FED sería aclarar lo que, en nombre de Lloyd Blankfein (Presidente del banco de inversiones Goldman Sachs), ha estado haciendo.
En este país, es más fácil decirlo que hacerlo. A la Oficina Gubernamental de Cuentas, no se le permite auditar las operaciones de la FED para o con gobiernos extranjeros, bancos centrales, organizaciones públicas internacionales o las realizadas bajo la dirección del Comité de Mercado Abierto (FOMC). Lo que pasa es que estos son los tipos de transacciones que son los más influyentes en los mercados financieros mundiales y nacionales, especialmente las operaciones del mercado abierto. Estas operaciones se llevan a cabo por el FOMC, que está compuesto por la Junta de Gobernadores (7 miembros nombrados por el Presidente y confirmados por el Senado) y cinco representantes de los bancos regionales de la Reserva Federal. Sin embargo, el Presidente nombra a la Junta de Gobernadores de entre una lista de candidatos presentada por instituciones privadas, y los otros cinco representantes son también típicamente nombrados por bancos privados miembros. ¡Que mejor ejemplo de organización con conflictos de interés, falta de transparencia y falta de rendición de cuentas; todos intrincadamente bordados en su tejido!
En los últimos dos años, la todopoderosa Reserva Federal ha impreso miles de millones de dólares en nuestro nombre para comprar activos sin valor hipotecario de los bancos “demasiado grandes para quebrar”. Se ha dado a esos mismos bancos nuestro dinero duramente ganado a cerca del 0% de interés, para que pudieran prestar nuestro propio dinero de nuevo a nosotros a más de un 3%. Estos bancos también utilizan nuestro “dinero gratis” para alborotar los mercados bursátiles y de materias primas, de lo que -en su mayoría- se beneficia el 1% de nuestra población que posee el 43% de la riqueza financiera, y, convenientemente, también es propietaria de la Reserva Federal. Esta última ha mantenido las tasas de interés casi al 0% para castigar a los ahorradores y fomentar la especulación, haciendo que todo fuera menos asequible para los estadounidenses promedio que han visto que sus salarios permanecen igual, disminuyen o desaparecen. En este país, lo único que queda en pie es la perniciosamente potente, altamente secreta e inexplicable por completo FED, que ahora personifica y resume el estado de la democracia estadounidense.
Todos nos hemos convertido en objeto de los equivocados y / o maliciosos caprichos de unos pocos individuos ricos que manejan las palancas de la política económica, sin medios adecuados para contrarrestar su poder. Nuestra contribución más preciada a la sociedad política se ha reducido a unos cuantos artículos sin sentido y enmiendas, que contiene igualmente palabras sin sentido. Nosotros, el pueblo, en nuestra búsqueda de “una unión más perfecta”, hemos caído en una trampa secular. Nuestra política económica, de divisas y las leyes son fabricadas por nuestros propios dictadores privados, que amasan sus fortunas gracias a nuestra explotación colectiva y nuestra destrucción. Y así, este déspota sigue funcionando como si nada hubiera pasado. Podemos gritar a todo pulmón “LA ABOLICIÓN DE LA FED”, todo el día, sin parar, a todos los políticos, pero esto nunca va a suceder. La realidad es que hoy sólo hay un camino de regreso a un sistema democrático verdadero, y este camino requiere de nosotros nada menos que el coraje de nuestros antepasados.
Artículo original en inglés: http://peakcomplexity.blogspot.com
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Plutocracia ahora – Ash – Traducción por Dugutigui

About Dugutigui

In the “Diula” language in Mali, the term « dugutigui » (chief of the village), literally translated, means: «owner of the village»; «dugu» means village and «tigui», owner. Probably the term is the result of the contraction of «dugu kuntigui» (literally: chief of the village).
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